Votos

Asunto
Amparo Directo 33/2017
Tema
Se analizó, entre otros temas, si existió plagio entre las obras registradas por Mercedes Gertz Espinosa y Amparo Serrano Espinosa, ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor.
Fecha de resolución
09 de Mayo de 2018
Tipo de voto
Voto concurrente
Sentido de la resolución
En la sentencia dictada en el amparo directo, esta Segunda Sala determinó que no existió plagio por parte de Amparo Serrano Espinosa, respecto de las obras de Mercedes Gertz Loizaga, con base en los dictámenes periciales rendidos por los peritos oficiales, así como por los nombrados por Amparo Serrano Espinosa, en materias de diseño gráfico y artes plásticas y diseño.
Sentido del voto del Ministro
Si bien comparto la conclusión de la ejecutoria, una de mis diferencias radica en esta determinación porque, en mi opinión, la Segunda Sala no contaba con las pruebas idóneas para decretar la inexistencia del plagio alegado.

Así lo considero, porque Mercedes Gertz Loizaga, a efecto de demostrar el plagio atribuido a Amparo Serrano, ofreció en el juicio de origen las pruebas periciales en materias de diseño gráfico y artes plásticas y diseño.

Sin embargo, en sentencia ejecutoria emitida en un diverso juicio de amparo directo promovido en la misma secuela procesal, se determinó que no debía otorgárseles valor probatorio pleno, por lo que esta Segunda Sala se encontraba legalmente impedida para valorar los dictámenes periciales rendidos por los expertos propuestos por Mercedes Gertz Loizaga en las mencionadas materias.

Además, es importante tener presente que la referida sentencia emitida por el tribunal colegiado no fue impugnada y, en ese sentido, las determinaciones en ella formuladas, adquirieron el carácter de cosa juzgada.

En la sentencia, expresamente, el tribunal colegiado sostuvo:

“En consecuencia, este Tribunal Colegiado considera fundado lo expuesto por la parte quejosa (Amparo Serrano Espinosa), en razón que el juzgador y la responsable no debieron otorgar valor probatorio pleno a los dictámenes rendidos por los peritos designados por Mercedes Gertz Loizaga (Eduardo Vigueras Ibarra, especialista en materia de artes plásticas y diseño, y Mónica Puigferrat Novella, técnica en diseño gráfico), puesto que las conclusiones que hacen sobre ese tema carecen de la debida claridad, por tratarse de conclusiones inverosímiles, al contrariar normas generales de experiencia, hechos notorios y las declaraciones de la propia creadora de la obra, al haber negado dichos especialistas que las obras de la actora derivan de la imagen de la Virgen de Guadalupe, lo que se ha desvirtuado con los medios de prueba que se han mencionado y que gozan de mayor credibilidad, por lo que deben rechazarse las afirmaciones de los especialistas”.

Ante la determinación anterior, entre otros, fijó como efecto de la concesión de amparo, el siguiente:

“El titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Civil y Administrativa del Primer Circuito, deberá dejar insubsistente la sentencia que se reclama y emitir otra en la que, tomando en consideración las consideraciones expuestas en la presente ejecutoria, resuelva lo que en derecho corresponda, tomando en cuenta las siguientes premisas:
[…]
…los dictámenes rendidos por los peritos designados por la parte actora (Eduardo Vigueras Ibarra, especialista en materia de artes plásticas y diseño, y Mónica Puigferrat Novella, técnica en diseño gráfico), no tienen valor probatorio pleno, puesto que las conclusiones que hacen sobre la originalidad de las obras de Mercedes Gertz Loizaga, carecen de la debida claridad, por tratarse de conclusiones inverosímiles, al contrariar normas generales de experiencia, hechos notorios y las declaraciones de la propia creadora de la obra, al haber negado dichos especialistas que las obras de la actora derivan de la imagen de la Virgen de Guadalupe, lo que se ha desvirtuado con los medios de prueba que se han mencionado y que gozan de mayor credibilidad, por lo que deben rechazarse las afirmaciones en ese sentido de los mencionados especialistas”.

Las sentencias dictadas en el juicio de amparo directo únicamente son recurribles a través del recurso de revisión establecido en los artículos 107, fracción IX, de la Constitución; 81, fracción II, y 96 de la Ley de Amparo, y 21, fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, así como en el Punto Primero del Acuerdo 9/2015 emitido por el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación; pero conforme a tales preceptos, las resoluciones que emitan los tribunales colegiados de circuito en juicios de amparo directo no admiten recurso alguno, salvo que subsista el problema de constitucionalidad de normas generales; que en la sentencia impugnada se establezca la interpretación directa de un precepto de la Constitución o de los derechos humanos establecidos en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, o que el tribunal colegiado omita pronunciarse en cualquiera de los casos indicados, cuando hubiere planteamiento; además, para la procedencia del recurso, debe analizarse si los referidos temas entrañan la fijación de un criterio de importancia y trascendencia.

En el caso concreto, Mercedes Gertz, con independencia de la procedencia del recurso, no impugnó las determinaciones del tribunal colegiado, en las que no otorgó libertad de jurisdicción a la responsable, puesto que el órgano jurisdiccional fue preciso al señalar que el Tercer Tribunal Unitario en Materia Civil y Administrativa del Primer Circuito debía dejar insubsistente la sentencia reclamada y emitir otra en la que, con base en las consideraciones expuestas en la ejecutoria, resolviera sobre la premisa de que “los dictámenes rendidos por los peritos designados por la parte actora (Eduardo Vigueras Ibarra, especialista en materia de artes plásticas y diseño, y Mónica Puigferrat Novella, técnica en diseño gráfico), no tienen valor probatorio pleno”.

En ese sentido, la autoridad estaba obligada a emitir una nueva resolución conforme a los efectos precisados por el órgano jurisdiccional federal, esto es, en el sentido de no otorgar valor probatorio pleno a los dictámenes periciales rendidos por los expertos nombrados por Mercedes Gertz, lo cual no fue impugnado y, por ende, consentido, de tal manera que causó estado y produce los efectos de la cosa juzgada.

Este principio rige los procesos de garantías constitucionales y conduce a impedir que lo resuelto en definitiva en un juicio de amparo pueda ser objeto de nuevo análisis y decisión en otro juicio de la misma clase, pues uno de los presupuestos procesales radica en que la materia de decisión subsista, lo cual no acontece cuando tal materia ya ha quedado resuelta en un procedimiento judicial previo.

Consecuentemente, al constituir cosa juzgada tanto formal como materialmente, la determinación formulada en ese sentido por el Colegiado, ningún tribunal, incluida esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, se encontraba facultado para modificarla.

De esta manera, en el amparo directo de que se trata, Mercedes Gertz Loizaga ya no contaba con pruebas periciales de su parte, derivado del carácter de cosa juzgada de la determinación del tribunal colegiado en el sentido previamente señalado, por lo que, en mi opinión, esta Segunda Sala no estaba en aptitud de emitir un pronunciamiento en relación con la inexistencia del plagio alegado.
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