Votos

Asunto
Contradicción de Tesis 257/2020
Tema
El problema jurídico a dilucidar consistió en determinar si para la presentación de la demanda de amparo directo deben descontarse del cómputo únicamente los días inhábiles o no laborables para la autoridad responsable, o también aquellos señalados en el artículo 19 de la Ley de Amparo.
Fecha de resolución
16 de Agosto de 2021
Tipo de voto
Voto particular
Sentido de la resolución
El Tribunal Pleno sostuvo que las Salas al resolver las cuestiones litigiosas sometidas a su consideración, se vieron en la necesidad de ejercer su arbitrio judicial para decidir, en cada caso, si los días establecidos como inhábiles para las autoridades responsables en el juicio de amparo directo y los días no laborables por el órgano colegiado que resolverá de la demanda de amparo, deben ser tomados en cuenta para efecto de realizar el cómputo del plazo que tienen los quejosos para presentar la demanda de mérito; ello, al tenor de los siguientes razonamientos.

La Primera Sala al resolver el amparo directo en revisión 8480/2019, determinó que la interpretación realizada por el Tribunal Colegiado sobre los días que deben descontarse del cómputo para determinar la oportunidad de la presentación de la demanda de amparo directo resultó contraria al principio de certeza jurídica y acceso a la justicia, pues de la lectura del artículo 19 de la Ley de Amparo no es posible desentrañar dos sistemas distintos para determinar los días considerados inhábiles para la promoción del juicio de amparo directo, como lo realizó el órgano colegiado.

Sin que el artículo resultara inconstitucional por sí mismo, dijo, sino que lo que generó inseguridad jurídica para el quejoso fue la interpretación realizada por el órgano colegiado, pues incluyó en el cómputo para determinar la extemporaneidad de la demanda un día que por disposición expresa de la ley es inhábil.

De ahí concluyó que para el cómputo del plazo para la presentación de la demanda de amparo deben considerarse inhábiles los días que así contempla la Ley de Amparo, aunque hayan sido hábiles para las autoridades responsables, así como aquellos días en que la autoridad responsable haya suspendido sus labores o que no pueda funcionar por causa de fuerza mayor, por ser esta autoridad ante quien se presenta la demanda.

Por su parte, la Segunda Sala al resolver la contradicción de tesis 19/2018, consideró que la Ley de Amparo al establecer reglas y plazos para la promoción de la demanda de amparo directo, y que su presentación es ante la autoridad responsable y no ante el Tribunal Colegiado de Circuito, entonces, es ante el órgano responsable en donde comienza el trámite del juicio de amparo.

Indicó que si bien el artículo 19 de la Ley de Amparo establece a favor del quejoso una excepción de no incluir en el cómputo los días en que se suspendan las labores en el órgano jurisdiccional ante quien se tramita el juicio de amparo, dicha excepción está relacionada con la autoridad responsable que inicia el trámite del juicio de amparo directo, por lo que aun cuando el Tribunal Colegiado de Circuito haya dejado de laborar algunos días, en nada incide, porque el cómputo respectivo para determinar si está en tiempo la demanda está relacionado con la autoridad responsable que la recibe.

Razón por la cual, la Segunda Sala concluyó que para el cómputo del término para la presentación de la demanda, deben excluirse los días inhábiles de la autoridad responsable, sin que sea conducente que se excluyan los días en que el tribunal colegiado haya dejado de laborar.

Con base en ello, la mayoría del Tribunal Pleno consideró que existía un punto de toque con respecto a la resolución de un mismo problema jurídico.

Concluyendo así, que el punto de contradicción entre dichos criterios es el consistente en dilucidar: Si para la presentación de la demanda de amparo directo deben descontarse del cómputo únicamente los días inhábiles o no laborables para la autoridad responsable, o también aquellos señalados en el artículo 19 de la Ley de Amparo.
Sentido del voto del Ministro
Respetuosamente, no comparto el criterio de la mayoría, pues considero que no existe contradicción de tesis entre las Salas de este Alto Tribunal, ya que tal como se sostiene en el proyecto, los criterios entre ambas Salas en lugar de contraponerse se complementan.

Ello, pues la Primera Sala partió del análisis de un caso en el que el tribunal colegiado del conocimiento sobreseyó en el juicio al considerar extemporánea la presentación de la demanda, pues a su juicio, si bien el 21 de marzo de 2019 era inhábil en términos del artículo 19 de la Ley de Amparo, lo cierto es que éste no debía descontarse del cómputo para la oportunidad de la demanda, pues únicamente debían descontarse los días que fueron inhábiles para el juez responsable.

Así, la Sala concluyó que para determinar la oportunidad de la demanda de amparo directo, deben considerarse inhábiles los días que así contempla la Ley de Amparo, aunque hayan sido hábiles para las autoridades responsables, así como aquellos días en que la autoridad responsable haya suspendido sus labores o que no pueda funcionar por causa de fuerza mayor, por ser esta autoridad ante quien se presenta la demanda.

Por su parte, la Segunda Sala al examinar la contradicción de tesis sometida a su consideración, valoró los criterios en los que los tribunales colegiados contendientes se pronunciaron en torno a si en el cómputo del plazo para la presentación de la demanda de amparo directo, deben excluirse, además de los días inhábiles de la autoridad responsable, los del tribunal colegiado al que corresponda conocer de dicha demanda.

Respecto a lo anterior, la Sala arribó a la convicción de que para el plazo para la promoción de la demanda de amparo directo, no debe exceptuarse los días en que el tribunal colegiado haya suspendido labores; lo anterior, pues por disposición legal es ante la autoridad responsable que da comienzo el trámite del juicio de amparo directo, y por eso es que para el cómputo del término de la presentación de la demanda deben excluirse los días inhábiles de la responsable, sin que se excluyan los días en que el tribunal colegiado haya dejado de laborar, puesto que esa circunstancia en nada incide para el cómputo del plazo ni ocasiona inseguridad o falta de certeza al particular.

Como se puede advertir, mientras la Segunda Sala examinó los días no laborables para la autoridad responsable en un periodo diverso (distintos a los contemplados en el artículo 19 de la Ley de Amparo), concluyendo que para el cómputo del término de la presentación de la demanda, deben excluirse los días inhábiles de la responsable, sin que se excluyan los días en que el tribunal colegiado haya dejado de laborar.

Por su parte, la Primera Sala analizó propiamente un día inhábil de los contemplados en el artículo 19 de la Ley de Amparo para poder determinar si debe contarse o excluirse para contabilizar el plazo para presentar la demanda de amparo directo ante la autoridad responsable, concluyendo que sí tiene que descontarse por seguridad jurídica de los gobernados.

De ahí que consideré que no existía un punto de toque en la contradicción de tesis, precisamente, porque la Segunda Sala no se pronunció en torno a un día inhábil contemplado en la ley de la materia, cuestión que sí tuvo que dilucidar la Primera Sala al conocer del amparo directo en revisión sometido a su consideración.

No obstante lo anterior, vencido por el voto mayoritario, consideré que el criterio propuesto, con la adición que el Ponente aceptó, era correcta, máxime que el agregado que se aceptó introducir a la contradicción de tesis, en el sentido de especificar que aquellos días en que los tribunales federales suspenden sus labores por causas extraordinarias, sí deben computarse para el plazo de la presentación de la demanda, fue precisamente el criterio que sustentó la Segunda Sala, y con el que el suscrito, en su momento, votó a favor.
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